Ya se me ha hecho costumbre escribir en aeropuertos, no sé si es por aburrimiento o por inspiración. Mientras me encuentro aquí sentada no puedo evitar voltear a mi alrededor y ver a personas, me cuestiono que pensarán, que sentirán, me intrigan sus deseos, problemas, alegrías.

It has become a custom to write at airports, I don’t know if it is because of boredom or inspiration. While I am sitting here I can’t avoid but to look around and look at others, I wonder what they think, what they feel, I am intrigued by their desires, their problems, their happiness.

Hoy despues de varios años de trabajo, meditación y terapia he decidido escribir sobre uno de los problemas mas decisivos y determinantes que he tenido en mi vida, la anorexia. Originalmente planeaba escribir un artículo informativo, pero creo que es mejor hablar del corazón. Mi próposito como escritora es y siempre será empatizar con las personas y motivarlas a salir de sus problemas, es por eso que decidí escribir esto. Yo sé que en mi grupo de amigos hay varias personas que sufren de esta enfermedad, no es necesario que me lo confiesen, con una sola mirada me es más que suficiente para entenderlo.

Today after many years of struggle, meditation, and therapy I have decided to write about one of the most decisive problems I have had in my life, anorexia. When I started drafting this text I wanted it to be informative, but I think it is better to speak from the heart. My purpose as a writer is and will always be to empathize with others and motivate them to get out of their problems, that is why I decided to write this. I know there are several people in my group of friends that are struggling with anorexia, I do not need a confession, looking at their eyes is more than enough to understand them.

Cuando he hablado con gente de mi enfermedad soy inmediatamente juzgada, observan y asumen, pero para ser honesta no me importa. Escribo para crecer, escribo para ser mejor y para entenderme a mí misma. La anorexia va más allá de lo físico, es un problema interno, un problema de impotencia, miedo, obsesión, pero sobre todo de un deseo de control. Aún recuerdo pasar noches en la regadera llorando, sentirme destrozada emocionalmente, dudando de si sobreviviria y con miedo de que diría mi familia. No culpo a mi familia por la manera en la que actuaron, etiquetandome de loca, pensando que era tan sólo una tontería, un capricho. Mi familia actuó así porque la sociedad les ha enseñado eso, a juzgar y a asumir.

When I talk about my disease I am inmediately judged, I am observed and people tend to assume things, but to be honest I don’t care. I write to grow, I write to be a better me and to understand myself. Anorexia is more than a physical issue, it is an internal battle; a battle of impotence, fear, obsession, but most of all a need of self-control. I still remember spending nights in the shower crying my heart out, feeling destroyed emotionally, wondering if I would survive and afraid of my family’s reaction. I do not blame my family for the way they reacted, calling me crazy, thinking it was all fooolishness . My family reacted that way because society has taught them to act that way, to judge and assume.

Todo empezó como una tontería, querer bajar un par de kilos para participar en una obra de teatro y pronto se volvió una obsesión. La gente a mi alrededor me llenaba de halagos porque ser más delgada significaba ser más bella y más aceptada. Yo era muy joven y no creía en mí misma, necesitaba escuchar de otros que era hermosa para poder creerlo yo misma. Pronto caí en un patrón de obsesión, mentiras, miedo, tristeza y no sabía como salir de ello. No fue hasta un día hace años que me vi a mí misma en un espejo y temí por mi vida que decidí salir de ello.  Me tomó mucho tiempo entender que la felicidad proviene de adentro y que no necesito de la aprobación de nadie para sentirme amada. La belleza proviene de mis acciones, mi compasión y mi determinación, la belleza no puede depender de cuanto pesas o como te miras porque si es así nunca serás lo suficientemente delgada ni lo suficientemente perfecta. La perfección no existe, sin embargo el crecimiento personal sí.

Everything started in a silly way, I wanted to lose some weight to be part of a play and it soon became an obsession. People around me would compliment me because according to what was instilled in them being skinny equaled being beautiful and accepted. I was very young and I didn’t believe in myself, I needed others to tell me I was beautiful so I could believe it myself. I soon fell into a pattern of obsession, lies, fear, sadness, and I did not know how to get out of it. One day I looked at myself in the mirror and I feared for my life, that was the moment when I decided I had to get out of this. It took me a long time to understand that happiness comes from whithin and that I do not need anyone’s approval to feel loved. Beauty comes from my actions, my compassion, and my determination, beauty does not depend on how much you weight or how you look, because if it was, trust me, you would never be skinny or perfect enough. Perfection does not exist, personal growth does.

Superar la anorexia me tomo años y todavía es una lucha diaria. Es como cualquier adicción, todos los días debo recordarme a mí misma quien soy, mis prioridades y recordarme que es lo que realmente quiero para mi vida. Sin embargo no me dejaré vencer, la vida es muy bella y el mundo es muy grande, no quiero ser la sombra de lo que puedo llegar a ser.

Getting over anorexia took me years and it is still a daily struggle. Like any other addiction I still have to remind myself who I am, my priorities, and what I really want for myself in life. I will never give up, life is beautiful and the world is enormous, I do not want to be the shadow of who I am able to be.

“He encontrado el amor”-me dije a mí misma, convencida de que el hombre correcto había llegado a mi vida. Éramos jóvenes y creíamos que seriamos capaces de renunciar a nuestros sueños personales, pero estábamos equivocados. El dolor era intolerable y sentía el amor nunca más volvería a mí, así que me pregunte a mí misma: ¿En verdad me conozco? ¿Quién soy y por qué estoy aquí?

Julio, un mes lleno de recuerdos y tristezas irreversibles, un mes lleno de dilemas personales, un mes en el cual era imperativo el cambio. Ese julio decidí escapar de las pesadillas constantes de mi mente y encontrarme a mí misma. Ese día decidí no regresar a mi ciudad hasta que descubriera mi objetivo en esta tierra, el universo me había  otorgado un cuerpo que manejar en este plano astral y debía descubrir mi propósito aquí. Tome mis prendas más básicas, mis cristales y mis libros, y cuando menos lo esperaba ya iba en  camino a Oaxaca. Oaxaca, mi amada Oaxaca, tierra de amor y espiritualidad, la tierra que me había ensenado en el pasado el verdadero significado de la libertad.

La llegada a la montaña fue un momento considerablemente surrealista, un momento en el cual sentí como si entrara a otra dimensión, como si el universo me diera la oportunidad de vivir una experiencia única. La gente en la montaña me recibió con los brazos abiertos y me incluyeron en su comunidad como si me hubieran conocido de muchas vidas atrás. A partir de ese momento me puse mis zapatos más cómodos y salí a explorar, salí a encontrar mi propia paz.

La primera parada en mi búsqueda espiritual fue participar en un temascal. El temazcal es una ceremonia tradicional en donde las personas se adentran en un tipo de sauna natural calentado con piedras calientes y cubierto con cobijas. En el temascal cantamos a nuestra madre tierra y dedicamos nuestra práctica a los cuatro elementos. Al principio del temascal sentía como si me fuera a desvanecer, como si ya no me fuera posible continuar, pero no era así, mi mente y mi espíritu eran más fuertes que el calor insoportable de ese lugar sagrado.

La cuarta puerta del temascal se abrió y con ella también mi corazón. Sentí el verdadero significado del temascal, el lugar representaba el vientre de la madre y la apertura de la última puerta fue mi nacimiento. En ese momento nací otra vez, esta vez fue de mi madre tierra, me convertí en una con la naturaleza y sentí una inminente conexión con cada uno de los seres vivos que habitan esta tierra. Al salir del temazcal mi primera vista fueron las hermosas montañas de la Sierra Madre del Sur. La vista era majestuosa y las personas que habían estado conmigo en el temazcal me abrazaban como si fuéramos una familia, éramos personas de todo el mundo y aunque nuestras nacionalidades eran diferentes, nuestro amor y conexión cruzó fronteras.

En los días siguientes al temascal continúe explorando y leyendo y aunque cada día me sentía más en paz, aún no estaba segura de mi propósito en esta tierra. Aún no sabía que un simple animal me ayudaría a entender mi rol en este mundo. Un día desperté y algo dentro de mí sabía que ese sería el día en el cual mi conciencia alcanzaría otros horizontes. Empecé a explorar y era un día hermoso, los pájaros cantaban, había flores por doquier, pero yo solo podía concentrarme en una sola cosa, telarañas.

¿Telarañas? ¿Por qué tantas telarañas? Seguí caminando y seguía encontrado arañas en mi camino. Mi mente quería ignorar que la madre tierra me quería dar un consejo, mi mente incrédula veía todo como una exageración y me creía loca al pensar que un animal tan marginado me pudiera enseñar una lección. Finalmente cedí y decidí parar a observar una telaraña en particular y al fin entendí, conexión. Cada telaraña es una obra de arte, y cada araña es un escultor. Me vi a mí misma como una araña, llena de poder, determinación y capaz de construir obras de arte con mis propias manos.

La telaraña representaba conexión universal, una conexión no solo entre humanos, si no entre todos los seres vivos que habitan en esta tierra. Cada telaraña es única y perfecta, llena de conexiones y diseños. Si yo era una araña, ¿Entonces qué es lo que debo construir? ¿A quién debo conectar? Y luego entendí. Mi trabajo actual como maestra de cuarto grado me permitía construir telarañas todos los días. La mayoría de mis alumnos viven bajo situaciones críticas, muchos con padres en la cárcel y rodeados de violencia y drogas, para algunos de ellos yo soy el único apoyo en su vida. Mi deber con ellos es conectarlos unos con otros, construir una telaraña donde puedan expresarse, conectarse unos con otros, pero sobre todo tener un apoyo incondicional.

Mi meta en la vida se tornó clara, estoy aquí para conectar a personas, para ayudarlos y guiarlos. Es mi deber ayudar a las personas que me necesitan, en especial niños. En ese momento todo desvaneció, ya no había más dolor de un rompimiento amoroso, ya no había odio ni resentimiento. Mi corazón se llenó de paz y amor, me encontraba en lo más alto de la montaña y aunque estaba sola, nunca me había sentido más acompañada.